2013, alea iacta est

Recupero dos ideas de un artículo que escribí hace justo un año: “el éxito de proyectar y ejecutar está en nuestra capacidad de conocimiento de nosotros mismos” / “los sueños y la perseverancia son una poderosa combinación”. No es que sean reflexiones extraordinarias pero es 31 de diciembre y yo vuelvo a hacer cuentas y vuelvo a escribir sobre ello.

Un día, sin más, mi vida dio un vuelco, todo se desbarató y me encontré hilvanando los retazos sobrantes, pero no soy de remiendos y concluí que era hora de hacer las maletas, me atrajeron promesas y quereres estacionados por demasiado tiempo, le di un toquecito tramposo a la brújula propiciatoria y alea iacta est.

Miami no es la ciudad de mis sueños, ni siquiera estuvo nunca en mis sueños, ni soñé nunca con vivir en esta ciudad, lo que es el sueño de muchos, pero heme aquí, descubriendo que la vuelta del mar a mi inmediatez me hace feliz, la humedad envolvente me hace sonreír cada vez, el color irritado del agua tormentosa acelera la sangre en mis venas, la solidez del verde soñoliento me deja sin palabras, me gusta la brisa que pone la sal en los labios, el viento convulso que descoloca lo mal instalado, me gusta la lluvia, tibia e impredecible.

Y están mis apegos, los añorados,  y los amigos, de todos los tipos, viejos, viejísimos amigos y nuevos, y el amor, que recogió todos mis pedazos, los acunó y ni siquiera tuvo que zurcir, y las ilusiones, también viejas, viejísimas y nuevas, reencontradas y tentadoras.

Vivo en una isla, veo el mar desde los cuatro puntos cardinales, voy encontrando sitios entrañables, nacen preferencias y me he ganado a fuerza de perseverancia este otro lugar.
No quiero llorar lo que dejé, que lo hago, no lamento lo que perdí, lo que tiene crédito de mi vida anterior sigue conmigo, quiero solazarme por lo que he conseguido, me conozco, sé de lo que soy capaz, por ende proyecto mi futuro y sueño, persevero y sueño, ténganme paciencia, o digamos esperanza.



5 Comentarios

  1. Michel wrote:

    Conociéndote como te conozco, se me hace muy fácil entender casi cada palabra. Que increíble capacidad de resumir con el adorno de las letras la estación pasada de tu vida. Que bueno saber que la magia de Miami sin querer te ha ido curando la nostalgia. Y aquí encontraste “lo real maravilloso” que al fin y al cabo se encuentra siempre donde quiera que uno este si uno aprende a mirar lo bueno que nos rodea en cualquier coordenada. Buenisisisimo.

  2. Ade wrote:

    Siempre te has sabido dejar ilusionar por los detalles, aunque lo hubieras olvidado un poco, y a lo largo de la vida lo bueno es saber quedarse con lo que tiene “crédito” para cada uno. Y el mar ayuda… te lo dice la del sur :)
    PD: ya era hora de un update por aquí! me tenías enfadada…

  3. José Luis wrote:

    Gisela, un texto precioso y muy esperanzador. Ahora que yo no me encuentro en un buen momento puedo hacer mías algunas de tus palabras.

    Un abrazo

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